Desde el abuelo de mi abuelo, la carpintería ha sido parte de nuestra identidad. Más que un oficio, es un legado que hemos llevado con orgullo generación tras generación.
NUESTRA HISTORIA
Carpintería Pérez Mora es más que un título en la puerta de un taller. Es el eco de generaciones que han convertido la madera en hogar, en refugio y en memoria. Desde el abuelo de mi abuelo, cuando todo se hacía con las herramientas que cabían en una caja de madera y la paciencia era la mejor aliada, la carpintería ha sido parte de quienes somos.
El nombre lo tomamos de mi padre, don Pérez Mora, quien, con manos curtidas y voz pausada, nos enseñó a leer las vetas de la madera como si fueran líneas de un libro. De él aprendimos que cada pieza tiene su tiempo, su carácter, y que la belleza no está en lo que brilla, sino en lo que perdura. Él heredó el saber de su padre, y así ha seguido la cadena, sin romperse, solo fortaleciéndose con cada nueva generación.
Nuestro taller, ubicado en el corazón de Barcelona, ha visto pasar épocas, modas y materiales, pero nosotros seguimos fieles a lo esencial. Trabajamos con maderas nobles, respetamos el proceso artesanal y cuidamos cada detalle como si fuera único, porque lo es. Creemos que lo hecho a mano tiene alma, y que lo auténtico no necesita artificios.
Hoy, seguimos creando mobiliario, estructuras y encargos personalizados que combinan tradición con una mirada al presente. Nos gusta pensar que, cuando alguien nos elige, no solo busca una mesa o una puerta, sino una pieza con historia, con identidad. Y nosotros respondemos con lo que mejor sabemos hacer: trabajar la madera con respeto, pasión y oficio.